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1/9/10

El cura y la monja

Un cura va conduciendo , cuando ve a una monja parada al lado de la carretera esperando el bus. El cura se detiene, le ofrece acercarla hasta el próximo pueblo y la monja acepta y pone su equipaje en el asiento trasero.

Al subir en el asiento del acompañante, su habito se abre un poco y deja ver una hermosa pierna. Cuando el cura lo advierte casi ocurre un accidente, consigue controlar el coche aunque no resiste la tentación y pone la mano en la pierna de ella. La monja mira al cura y le dice:
- Padre, recuerde el salmo 129.
El cura retira rápidamente su mano y pide disculpas pero sus ojos se resisten a dejar de mirar la pierna, por lo que poco después su mano salta de la palanca de cambios, esta vez a la rodilla de la monja. Ante eso la monja repite:
- Padre, recuerde el salmo 129.
El cura, contrariado , pide disculpas y trata de explicarse:
- ……. La carne es débil, hermana.
Llegan a su destino y ella mira al cura significativamente, le agradece el favor de haberla acercado. El cura sigue su viaje y cuando llega a su destino corre a ver que dice el salmo 129:
“…..Sigue adelante e inténtalo, encontraras la gloria ”

2/3/10

El chiste de las dos monjas

Dos monjas salieron del convento a vender
galletas. Una era la Hermana Matemática (M), y otra la Hermana Lógica (L).

M : Está empezando a caer la noche y aún estamos muy lejos del convento


L: Hermana, ¿se ha dado cuenta de que nos sigue un hombre hace media hora?


M : Sí, ¿y qué será lo que quiere?


L: Es lógico. Nos querrá violar.


M: ¡Dios Mío!. Calculo que si continuamos caminando a este ritmo, nos alcanzará dentro de 15 minutos. ¿Qué podemos hacer?


L: La única cosa lógica que podemos hacer es caminar más rápido!!!


M : ¡¡¡No está funcionando!!!


L :¡Claro que no! Él hizo la única cosa lógica que se podía hacer. ¡Él comenzó también a caminar más rápido!!!


M : Y ahora, ¿Qué vamos a hacer? Nos alcanzará en un minuto.


L : La única cosa lógica que podemos hacer es separarnos, usted vaya por aquel lado y yo por este otro; no podrá seguirnos a las dos!


Entonces, el hombre decidió seguir a la Hermana Lógica.

La Hermana Matemática llegó al convento, preocupada de lo que pudiera haberle ocurrido a la Hermana Lógica.

Al cabo de un rato llego la hermana Lógica.


M : ¡¡Hermana Lógica!!. Gracias a Dios que llegó usted. Cuénteme ¿qué ocurrió?.


L : Ocurrió lo lógico.
El hombre no podía seguir a las dos, por lo que optó por seguirme a mí.

M : Y, ¿qué ocurrió después?


L : Lo lógico. Yo comencé a correr lo más rápido que pude, y él también.


M : Y?


L : De nuevo lo lógico. Me alcanzó


M : ¡Dios Mío!. Y, ¿qué hizo ud.?


L: Hice lo lógico, me levanté el hábito.


M :¡¡¡Dios Mío, Hermana!!!. Y, ¿qué hizo él hombre?


L : Él también hizo lo lógico, se bajó los pantalones


M : ¡Oh, no!. Qué ocurrió después?


L : ¿Acaso no es lógico, Hermana?
Una monja con el hábito levantado corre mucho más de prisa que un hombre con los pantalones abajo!


LAS PERSONAS DE MENTE SUCIA RECEN 120 AVE MARÍAS Y 510 PADRES NUESTROS